Entrevista a María de la Paz Olmo y Francisca Bioque


María de la Paz Olmo y Francisca Bioque son Diplomadas en magisterio. Posteriormente se sacaron el D.E.I. (Declaración Eclesiástica de Idoneidad) para acabar sus estudios en mil novecientos ochenta y cuatro. Casi una década antes, allá por el año mil novecientos setenta y cinco empezaron a colaborar mientras estudiaban en la impartición de la catequesis como ayudantes de Rocío Perabad y Espíri Mariscal entre otras personas que daban estas clases durante estos años.

Ahora con la experiencia adquirida con el paso de los años, en esta extensa e interesante entrevista nos cuentan sus reflexiones acerca de toda la actualidad que rodea al mundo eclesiástico, su interés por ejercer esta profesión, además de hablarnos de los valores que se les transmiten a los niños y niñas que van a la catequesis, entre otras cosas.

¿Quién os inculcó la vocación por vuestra profesión?

Mari Paz: Mi vocación en el magisterio la tuve clara desde pequeña. Siempre quise ser maestra, pero si soy sincera, el hecho en sí de ser maestra de religión fue algo circunstancial. Aunque teníamos formación religiosa, me llevó a ello el momento conyuntural que se vivía, ya que por un lado, se necesitaba maestras de escuela para impartir clase de religión, cuando nosotras empezamos, ya tenía el titulo de idoneidad, en aquel momento, y si a ello, le sumamos un montón de ganas de trabajar en este sector, fue lo que me dio dar el paso a realizar esta profesión.

Paqui: Poco tengo que añadir a lo que ha comentado Mari Paz. Empezamos las dos de la mano, acabamos de terminar las dos la carrera. Habíamos dado la asignatura de religión en la misma, que era optativa, y tengo que destacar que antes de empezar la carrera nosotras ya éramos catequistas, empezando a dar la misma en la parroquia. Teníamos una vinculación atrás, ya que habíamos estado en el Colegio de las monjas, ya que estábamos muy vinculadas a las monjas, a Espiri, a Carmina, sobre todo, a Espiri que fue la que nos metió en este mundo de la catequesis. De este modo, como Don Marcial sabía que habíamos terminado la carrera, la entonces directora del colegio, Doña Juanita, le pidió a él alguien para dar clase en el mismo, y pensó en nosotras. Y así empezamos, volvimos a prepararnos dos años más la oposiciones, pero al final no hizo falta. Además yo soy una persona muy vinculada al mundo de las cofradías y de ayudar a la parroquia en todo lo que haga falta.

¿Pensáis que la fé en Dios se esta perdiendo por parte de esta nueva generación de jóvenes?

Mari Paz: La verdad es que corren tiempos difíciles para nuestros jóvenes en todos los ámbitos de la vida. Como no, en algo tan íntimo y tan transcendente como es la fe. La fe es algo que les cuestiona, pero yo no estoy de acuerdo con lo que la fe se esté perdiendo en estas generaciones. Los jóvenes han cambiado mucho en su forma de vivir, en su forma de sentir, de expresar, y de esta forma, su forma de creer. Aunque más de creer, de manifestar su fe. A veces el cambio está en su forma de transmitirla. Pero si ahondamos en su interior, esa fe que mamaron de pequeños, sale. A veces, irá enmascarada con críticas, con protestas, incluso con renuncias. Pero yo voy más allá, yo pienso que a pesar de todo, algo hay en su interior que hace que no se abandone la misma. De hecho, ahí están los cientos de jóvenes que se confirman, se casan, la mayoría fueron antiguos alumnos nuestros, continúan matriculando a sus hijos en la clase de religión, los llevan a catequesis, están vinculados de una u otra forma a las cofradías, a las asociaciones religiosas, a la parroquia entre otros. La diferencia quizás, con respecto a otras generaciones es que las vive de forma una forma peculiar. Pero, a veces, esa peculiaridad, es la que choca con la norma eclesiástica. Pero a pesar de que la viven al margen de otras generaciones, yo me quedo con que están ahí y no se han desvinculado del todo. También hay que decir que la edad de la adolescencia, es una edad complicada para ellos, pero luego hay un retomar en ella. La prueba la tienes en la confirmación, en la que tras un intervalo de tiempo sin ejercer esta, vuelven.

Paqui: Yo pienso que habría que sé hacer una distinción entre la fe y ser practicantes. Yo creo que creyentes si hay, los jóvenes si son creyentes, si tienen su fe, pero como ha dicho ella, la diferencia con otras generaciones, es la forma de manifestarla. Son creyentes, porque lo han mamado desde pequeños, no solamente en la clase de religión sino también en sus respectivas familias. Además estamos en un pueblo tan comprometido con la iglesia, a través de las diferentes hermandades, con tantas manifestaciones de fe. Lo que pasa que a la hora de ser practicantes la cosa cambia. Están más con su fe interna y sus creencias como ha dicho ella, que con lo que es la práctica de la misma, yendo a misa, ir a las procesiones, entre otros casos, aunque esto último se practica mas ya que muchos de ellos son costaleros y costaleras de las diferentes hermandades que hay en el pueblo.

En definitiva, yo estoy totalmente de acuerdo con ella, yo no veo que estén totalmente desvinculados de ella. Sin más te voy a poner un ejemplo, allá por el mes de noviembre del dos mil catorce, el grupo joven de la Hermandad de la Virgen de la Cabeza, hizo una convivencia de jóvenes, y fue impresionante la cantidad de jóvenes que vinieron de muchas partes de la geografía española, y que participaron en todas las actividades que se hicieron durante ese día. Eso demuestra, que la fe, no la han perdido. Lo que pasa es que no saben manifestarla ó no quieren. En definitiva, yo veo que cada vez tienen menos vergüenza en ejercer esta.

Además de ver que cuando esas personas tienen hijos e hijas esos padres lo matriculan en esa asignatura, que hay que recordar que no es obligatoria, y los niños y niñas siguen no solo en primaria, sino en secundaria.

Del mismo modo, tengo que decir, que hay muchos jóvenes comprometidos con muchas causas, aunque no sean religiosas, pero que también son valores cristianos, como es la recogida de pedir para los más necesitados, ó pidiendo comida para los mas desfavorecidos, donde van muchos jóvenes.

¿Creéis que la Iglesia se equivoca metiéndose en las creencias de cada ser humano?

Mari Paz: Yo no voy a cuestionarla. Pero el hecho de pertenecer a la iglesia católica, si tu te llamas católico, eso es un acto voluntario que realizas de una forma voluntaria, valga la redundancia. Por tanto, que se hace desde la libertad personal de cada uno. Nadie está vinculado obligatoriamente a ella. Ahora bien, el ser católico implica una forma de vida, como miembro de la iglesia y hay que cumplir esos mandamientos, y esos preceptos que la iglesia nos marca. Yo diría que como humanos cometemos una serie de incoherencias, ya que nuestra vida es tan amplia y tiene tantas dificultades, que a veces somos tan incoherentes. Pero lo que no tenemos que perder en ningún momento los cristianos y los ciudadanos de a pie, es que Jesús es el espíritu de la iglesia, y que si perdemos el modelo de Jesús, estamos perdiendo nuestro vínculo. Por tanto, dejamos de ser iglesia. Por eso, no es que la iglesia tiene que meterse en la creencia de cada persona, sino que la persona se mete en la iglesia libremente.

Paqui: Siguiendo a lo que dice Mari Paz, la iglesia católica es la que menos se mete con la creencia de cada uno. Al contrario, es la que mas respeta y ayuda a las personas sin distinción de si son ó no católicos. Tanto es así, que es la única iglesia que ha reunido a iglesias de todo el mundo, de otras religiones. Por lo tanto, eso es una muestra de respeto de la iglesia católica que habla muy bien de ella.

Lo que está claro es que si tu eres católico tú tienes que cumplir unas normas, tú te metes voluntariamente, pero las tienes que respetar o sino no te digas católico, te puedes decir creyente pero no católico.

Esto es parecido a la persona que entra a una asociación que tiene unas normas y las tiene que respetar. Del mismo modo, la iglesia, desde mi experiencia puede ser la más abierta, en lo que se refiere a la religión. Además no hay nada más que todo lo que hace la misma por las personas, creyentes o no, con comedores sociales, y diferentes asociaciones que ayudan con comida a los más necesitados.

En definitiva, la iglesia no rechaza a nadie, al contrario, si te has ido y quieres volver te acoge de nuevo.

Hay que recordar que Jesús practicaba el perdón y la misericordia.

Me gustaría saber vuestra opinión acerca del Papa Francisco

Mari Paz: Para mí el Papa Francisco, ha sido un impacto en todos los sentidos. Además de lo que representa, que es el representante de Jesucristo en la Tierra, me llama la atención su forma de creer, de manifestar la fe, yo diría que cualquier cosa que ha hecho para mí ha sido importante. Dentro de la iglesia está teniendo un papel fundamental, pero ese papel que tomó desde el principio, en los dos años que lleva de Pontificado, cada vez me sorprende más, con sus frases que no deja indiferente a nadie, su forma de resolver conflictos que a diario le surgen, hacen ser un Papá distinto a los que hemos tenido hasta ahora.

Es una persona muy cercana, tiene una gran preocupación por todo el mundo, en el mayor sentido de la palabra, su preocupación por todos los conflictos que hay en el mundo.

Sus palabras y sus escritos yo diría que han revolucionado el mundo. Son temas escabrosos que las personas hemos dado de lado en muchas ocasiones, pero él lo ha afrontado con valentía sin dejar ningún tema que le ha surgido de lado. A mí una de las frases que más me ha gustado de él es aquella que dijo: “Una iglesia pobre, para los pobres”. Es que con esta frase lo dice todo. Está dando base a las tantas críticas que hemos oído durante muchos años a lo largo de la historia sobre la Iglesia. Él se ha sobrepuesto a todas esas críticas que ha arrastrado la Iglesia Católica durante toda la historia.

Paqui: Como todos los representantes, tiene sus críticos, incluso dentro de la Iglesia, por ser demasiado abierto y liberal. Yo sí creo que es liberal. Más que liberal, abierto. Pero abierto a las personas, al hombre, en general. No hay nada más que ver que se ha involucrado con unos problemas que estaban ahí, como el tema de los homosexuales, y lo ha resuelto de una manera muy sencilla. Ya que si te paras a pensar, Jesús se acercó a todas las personas sin distinción, incluso a los pecadores, y eso pone en valor la labor que está haciendo, y que provoca que la gente joven se esté acercando cada vez más a la Iglesia. Yo diría que es un Papá acorde a los tiempos que estamos viviendo, y es el ideal para los mismos. Conforme se va encontrando el problema lo resuelve, y va abriendo la Iglesia para que todo el mundo entre, con sus problemas, y él intenta solucionar los mismos.

A mí me gusta como está tratando los temas.

¿Pensáis que puede ser el Papa más liberal que ha tenido hasta ahora la Iglesia Católica?

Mari Paz: Sin lugar a dudas, si. Él no ha dejado impasible a nadie, tanto a creyentes, como a no creyentes. Todos acaban aceptando su carácter afable, dicharachero, pero a la vez, profundo y crítico, sobre todo, con los temas de más actualidad que hay en el mundo. Incluso como hemos dicho anteriormente, metiéndose en temas escabrosos, los cuales los afronta con valentía. Yo diría que va solventando los desafíos que la fe católica le va poniendo. Lo que está claro es que su paso por el Vaticano va a dejar huella en el mundo en general.

Paqui; Siguiendo con lo que dice Mari Paz, sabiendo que se va a encontrar con temas de los cuales puede encontrar críticas al respecto, el lo asume y lo defiende. Y. yo más que liberal, lo veo abierto. Abierto a los problemas a los problemas que hay en el mundo. Yo veo que el toma mucho como ejemplo a Jesús, para tratar de acercarse a la gente, como modelo de vida.

Ten en cuenta que para acercarse a todo el mundo, tú tienes que aceptar a todo el mundo, sin distinción,

Lleváis muchos años dando catequesis a los niños y niñas del pueblo. ¿Qué valores les transmitís a estos desde la misma?

Paqui: Lo que estamos hablando, los valores que tiene la iglesia católica. Estos son, los que desde mi punto de vista, son los necesarios para que el mundo vaya funcionando. El amor a los demás, la solidaridad, la libertad, el respetar a los demás, entre otras cosas, es lo que se necesita para que todo vaya bien en este mundo. La máxima cristiana, “amar al prójimo como a ti mismo”, con esa frase estas metiendo todos esos valores que te he comentado anteriormente. Si tú amas a tu prójimo no haces daño, no molestas, no interrumpes nada, quieres la paz en el mundo entre otras cosas. El valor de la familia en el colegio desde pequeños se trabaja mucho, al igual que en la Iglesia, su respeto hacía tu propia familia, a la familia de los demás cristianos, el hacer familia es muy importante. Otro de los valores que se trabaja es el respetar a los amigos, el respetarlos, eso es otra de las cosas que se trabaja.

Mari Paz: Esos mismos temas que comenta Paqui que damos en el colegio, se hace más íntimo en catequesis, con grupos más reducidos, en el que hay más cercanía entre los niños y niñas.

Los iniciamos en la formación de la religión, aunque tengo que decir que algunos ya traen un bagaje de asimilación que no hace falta iniciarlos por su familia por ejemplo.

No tenemos que olvidar que la familia es la primera catequista del niño. El inicio y encaminamiento, lo tiene que realizar sus padres. Nosotros lo que hacemos es perfeccionarle en esos valores.

Yo quisiera hacer hincapié en que la catequesis no somos nosotras dos, que tenemos un equipo detrás, de catequistas jóvenes y catequistos muy bueno.

Paqui: Siguiendo a lo que dice Mari Paz, en el pueblo nos conocemos todos, y tú ves a un niño que piensas que quizás esa familia no le inculca esos valores, y te sorprendes gratamente, y al contrario. La catequesis es una cosa muy personal, y los niños y niñas, se despistan y van orientando según sus propias ideas. Lo que no se puede es inculcar unos valores en el colegio, y luego en su casa ve otra cosa. Eso le puede provocar al niño una cierta confusión. Nosotros nos dejamos llevar por los valores que emanan del evangelismo de la iglesia católica.

Ten en cuenta que los padres que no quieren que sus hijos estudien religión lo estas marcando, y eso puede ser contraproducente para unas personas tan jóvenes.

La religión no es un adoctrinamiento, en las clases no lo estamos adoctrinando, que lo único que le va a servir es para su vida, y todo lo que se le enseñe va a ser bueno, por eso, como he comentado antes, pienso que es contraproducente que lo dejes fuera de la clase de religión que si lo dejas en ella. Es más hay casos, de niños que lloran, porque no se quieren salir.

¿Cuántas profesoras y profesores impartís catequesis?

Paqui y Mari Paz: En la catequesis estamos unas once personas impartiendo la misma. Lo que pasa que en algunas clases faltamos algunos y algunas de nosotras por motivos familiares. Con la novedad de que no solamente son catequistas como antiguamente se decía, sino que muchos son madres y padres de familia que no tienen nada que ver con ese término estrictamente dicho. Es por ello, que yo pienso que al haber este tipo de personas se enriquece el grupo quieras que no, además de los valores y conocimientos que les transmitimos a los niños y niñas. ¿Qué nos gustaría que hubiera más? Pues sí. Desde aquí animamos a todos los jóvenes que tengan esa inquietud a que se unan con nosotras, además que quieran colaborar, pues las puertas están abiertas para todas esas personas. Te pongo un ejemplo, este año han ido un grupo de chicas jóvenes que quieren ser catequistas, y así es como han empezado todas las personas que componemos este grupo.

Nosotras recordamos como empezamos en la “Legión de Hijas de María”, desde muy pequeñas, y no nos hemos ido desvinculando de la Iglesia. Hemos pasado por muchas etapas, muchos sacerdotes, pero lo más importante es que tu creas en lo que estás haciendo.

Contadme las actividades que realizáis desde la catequesis.

Mari Paz: Desde la catequesis propiamente dicha, la asistencia de una vez a la semana a la catequesis en su horario. Se imparte la misma en el salón parroquial, porque entre otras cosas, ya que Don Antonio prefiere que se imparta la misma en el ámbito de la parroquia. Ojalá estuviera mas acondicionada para impartir la misma, pero las circunstancias son las que mandan. No es un espacio muy grande pero nos tenemos que adaptar a eso. Luego el método que aplicamos combina la catequesis tradicional con la proyección de películas, documentales, juegos, canciones. También hay que decir que al final de cada trimestre hay una actividad extraordinaria, que trata de resumir un poco lo hecho en el trimestre, en el que combina el cierre de ese trimestre y el inicio de uno nuevo. Los jóvenes catequistas tratan de implantar también sus ideas sobre lo que hacer en estas actividades, y nosotras tratamos de adaptarnos a esas ideas frescas de ese grupo de personas, digámoslo así, un poco reciclándonos.

Otra de las actividades que realizamos en cuando llega el día de la patrona del pueblo, Nuestra Señora Inmaculada, visitamos el monumento situado en la Plaza del “Triunfo”, además de hacer campañas de recogida de alimentos en Navidad cada año.

Nos gustaría decir que hoy en día, los niños y niñas tienen muchas actividades extraescolares, y la catequesis es un día a la semana y tenemos dificultades para que estos puedan asistir a la misma, si hubiera un día en que los pequeños solo tenga como actividad la asistencia a la catequesis se podrían hacer otras actividades con ellos y ellas.

Hay muchos padres que nos reivindica que haya una “post comunión”, pero pensamos que eso ahora mismo no es posible, ya que no arraiga la idea entre otros muchos padres. Hemos intentado en algunos días hacer esto, pero pensamos desde nuestra experiencia que no responden a esto de realizar algo después de hacer los niños y niñas la comunión, ya que la semana ya está de por sí, saturada para los niños y niñas. En definitiva, diría yo que es más la falta de interés por el tiempo, que la motivación.